¿Eran comunistas los primeros cristianos?
Al escribir este tema, no pretendo que ud. se decida por un color polico ni nada por el estilo. Es tan sólo esta pregunta que me ha dado vueltas con los escritos del libro de Hechos 2: 44 – 47: “Todos los creyentes estaban juntos y tenían todo en común: Vendían sus propiedades y posesiones y compartían sus bienes entre sí, según la necesidad de cada uno. No dejaban de reunirse en el templo ni un solo día. De casa en casa partían el pan y compartían la comida con alegría y generosidad, alabando a Dios y disfrutando de la estimación general del pueblo. Y cada día, el Señor añadía al grupo los que iban siendo salvos”.Comencé a averiguar y llegué a una conclusión.
Según algunos teólogos de la liberación (Marx), escriben que estos textos hablan claramente de un comunismo llevado a la práctica por los primeros cristianos y tal práctica fracasó gracias al mundo capitalista. Pero estos escritos no están solamente para mostrar la historia de la iglesia del primer siglo, sino que hoy en día los mismos creyentes procuren practicar este tipo de cristianismo. Hay que mencionar y dejar en claro que quienes compartían sus bienes los hacían siempre voluntariamente, por amor y no por la presión de alguna autoridad. Creo que el propósito del autor del libro de hechos (Lucas) al escribir estas prácticas de los primeros cristianos, es solamente que los creyentes desarrollaran un espíritu solidario, ya que la pobreza de esos tiempos era alarmante, afectaba a la iglesia y a la extensión del Reino de Dios.En definitiva, los primeros cristianos no fueron comunistas en lo que actualmente significa. Sólo pusieron en práctica su generosidad para dar y compartir con los pobres de aquella época y así ayudar a que la iglesia creciera.Para servir a los pobres y crear una sociedad mas justa no necesariamente puede recurrir a las ideas de Marx o del liberalismo, simplemente obedecer al mensaje escrito hace más de dos mil años en las páginas del Nuevo Testamento.
La revolución de este mundo es Jesús que implica un cambio radical del ser humano. Es por esa razón que hoy más que nunca como creyentes debemos poner en práctica el ministerio social o de misericordia para que el Reino de Dios siga implantándose.Para finalizar: “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. Si algo habla, hable conforme a la Palabra de Dios, si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da…” (1 Pedro: 10-11).
pd: Opinemos y aprendamos
Cariños